
Hola!
Vengo con un tema que me está dando vueltas en la cabeza desde Colombiatex.
Porque sí: todo el mundo está hablando de inteligencia artificial. Pero casi siempre desde dos extremos:
- o “esto nos va a reemplazar”,
- o “esto lo va a resolver todo”.
Y la realidad, como casi siempre en todo, es más incómoda.
La pregunta no es si vas a usar IA.
La pregunta es: ¿vas a seguir decidiendo desde intuición… o desde criterio?
Y ojo: no estoy diciendo que la intuición sea mala. Yo amo el instinto. Pero no nos digamos mentiras: la intuición sola, hoy, es insuficiente, cada vez estamos mas expuestos información, y así mismo es cada vez más difícil digerirla, y ordenarla.
- El problema real: estamos mirando lo mismo que todos
Hay algo que le está pasando a la creatividad en moda (y se nota en producto, en campañas, en vitrinas, en todo):
estamos “scrolleando” las mismas referencias.
Pinterest, TikTok, IG, WGSN, runway, street style… y al final:
muchas marcas llegan a conclusiones parecidas.
Resultado:
- Todo empieza a verse igual.
- La innovación se siente “bajita”.
- El consumidor compara por precio.
- Y el retailer se pregunta: “¿por qué voy a apostarle a esta marca si se parece a las otras?”
Cuando todo se parece, el negocio se erosiona. No es poesía. Es margen.
- Entonces… ¿qué hace la IA acá?
Aquí viene lo importante: la IA no es “la que crea”.
La IA es la que acelera el proceso de idear, de probar, de explorar.
En Colombiatex lo planteaban así (y me encantó! siento que es algo que he vivido en carne propia): la creatividad se amplifica porque puedes abrir más caminos en menos tiempo.
Pero con una condición:
el punto de partida sigue siendo humano.
Tu instinto.
El ADN de tu marca.
Tu experiencia.
Tu lectura cultural.
La IA no reemplaza eso.
Lo que sí hace (si la usas bien) es esto:
- Te ayuda a visualizar ideas rápido.
- Te permite iterar opciones sin quedarte con la primera ocurrencia.
- Te obliga a ordenar inputs.
- Y te puede ayudar a cruzar datos que antes no cruzabas. Ufff…. esto me ha pasado varias veces, y se me abren universos infinitos de ideas, tantas que a veces el problema es poder ejecutar todo.
O sea: no es “creatividad por máquina”.
Es creatividad con estructura.
- Creatividad sin datos vs creatividad con datos
Aquí es donde mucha gente se confunde.
No se trata de convertir el proceso creativo en una tabla de Excel.
Se trata de que la creatividad deje de trabajar a ciegas.
Porque cuando el producto llega a tienda, la caja registradora no perdona.
Creatividad sin datos suele terminar en:
- decisiones por gusto personal,
- apuestas no validadas,
- y “a ver qué pasa”.
Creatividad con datos (bien usada) te ayuda a:
- entender comportamiento (qué se mueve, qué no, en qué momento),
- leer rotación y velocidad,
- detectar saturación antes de que sea tarde,
- y diseñar una propuesta que no solo se vea bonita… sino que funcione.
Esto no mata la creatividad.
La vuelve más precisa.
- El verdadero riesgo no es la IA
La frase que más me dejó pensando fue esta:
“¿Y si el verdadero riesgo no es que la IA tome el control… sino que dejemos de tomarlo nosotros?”
Porque eso sí pasa.
Marcas usando IA como atajo.
Copiando prompts.
Generando ideas sin dirección.
Produciendo sin criterio.
Y ahí sí: todo se vuelve más rápido… pero también más genérico.
La diferencia no es “usar IA”.
La diferencia es tener un sistema de decisión.
- Mi conclusión
La creatividad hoy no puede ser solo inspiración.
Tiene que ser un proceso.
Un proceso que:
- Ideé con libertad,
- Valide con información,
- Y Active con foco (producto, tienda, comunicación).
Porque al final, si todo termina viéndose igual, no pierdes solo estética.
Pierdes posicionamiento.
Y retail no perdona.
Lina González
PD: si tu marca hoy decide más por costumbre que por criterio, este tema no es “tendencia”. Es supervivencia.
